Médicos, terapeutas, centros, escuelas y apoyos de gobierno, revisados uno por uno. Verificamos cédulas en el Registro Nacional de Profesionistas de la SEP, dejamos fuera pseudoterapias y sumamos lo que recomiendan las familias en sus grupos.



Cada profesional o centro privado recibe hasta 100 puntos. Los recursos públicos (hospitales, DIF, programas) no se califican; se marcan como recurso oficial.
Un puntaje bajo no significa mal servicio: muchos especialistas no tienen reseñas públicas. Úsalo como punto de partida y confirma siempre en consulta.
En los grupos, una mamá advirtió que algunos centros ofrecen terapia gratis a cambio de publicar recomendaciones. Por eso las menciones de Facebook pesan menos que la verificación, y descartamos los mensajes de los propios terapeutas ofreciendo sus servicios.
No aparecen en el directorio porque prometen tratar o curar el autismo con métodos sin evidencia (células madre comerciales, estimulación magnética como cura, descodificación biológica, entre otros). Revisa el semáforo de terapias.
Recomendados por familias, pero aún no confirmamos su cédula.